Responsabilidad y eventos, ¿el fin justifica los medios?

Imagen de EventoDays 2013 - Fuente: Facebook de Grupo EventoPlus

Imagen cedida por Eventoplus

Hace unos días tuvo lugar la Feria Evento Days 2013, en Matadero de Madrid. Se trata de la mayor feria del sector de eventos en España, que este año ha cumplido su séptima edición. Cada año, y dentro de este certamen, se otorgan los Premios Eventoplus en diferentes categorías, entre otras: Mejor evento responsable;  Mejor evento deportivo; Mejor evento promocional; Mejor viaje de incentivación/motivación; Mejor evento cultural; Mejor presentación de producto; Mejor evento de presupuesto reducido…

Al hilo de estos premios queríamos plantear un debate que no por viejo ha perdido actualidad, y más en los tiempos de crisis y de necesidad que vivimos.

Un poco de teoría

Algunas empresas tienen su programa de Responsabilidad Social Corporativa [RSC] perfectamente definido y otras muchas se encuentran a años luz. Hoy nos vamos a fijar en las primeras. Éstas han interiorizado que la diferenciación respecto a sus competidores no viene dada por el producto que ofrecen -que en la mayoría de los casos es muy similar-.

Saben que es necesario dotar de valor a la marca, posicionarla, y hacerlo de tal manera que tanto los trabajadores de esa empresa como los consumidores finales sientan que su contribución a la generación de beneficios de la empresa, es devuelta en forma de beneficios a la sociedad (medioambientales, culturales, sociales…).”

Vamos enfocando un poco más y nos fijamos en esos eventos de responsabilidad social en las que la empresa involucra a sus trabajadores/as para que, durante una o varias jornadas y organizados en diversos grupos, ayuden a una asociación o entidad a mejorar sus condiciones de vida. El trabajo puede ser desde acondicionar una casa, limpiarla, pintarla, mejorar su acceso, eliminar  barreras arquitectónicas…, pasando por la colaboración en la recuperación del patrimonio local, limpieza de la ribera de un río, etc.

¿Cómo actúa la empresa ante un evento de estas características?

  • Opción A: Comunicación interna

La empresa realiza la acción poniendo el acento en la comunicación interna, buscando generar un ambiente de complicidad para la mejora de las relaciones entre los/as personas que trabajan en la empresa, teniendo en cuenta que todos trabajan con un fin muy loable, la acción solidaria.

  • Opción B: Marketing + comunicación

Partiendo del mismo fin loable, la empresa desarrolla la misma acción, generando un ambiente amable entre los/as trabajadores/as, fuera de la rutina diaria, pero aquí es donde se encuentra la diferencia, pone el acento en el marketing y la comunicación.

¿Qué les diferencia?

Es decir, en el primer caso no hay luces ni  taquígrafos y, en el segundo caso, la empresa pone en marcha toda la maquinaria para asegurarse de que los que compran sus productos/servicios van a saber de esta acción y de quiénes la han promovido (a través de medios de comunicación, redes sociales y una cuidada puesta en escena).

¿Qué opináis de ambas formas de actuar? ¿Resultan igual de efectivas las dos?

Desde el punto de vista de la comunicación interna, ¿son vistas las dos igual por los/as trabajadores/as?

¿Subyace tras la acción la misma intención en los dos casos?

Muchas preguntas y, por mi parte, algunas dudas que me gustaría que nos ayudarais a resolver.

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    • Gorka Corres

      Hola Yol:

      En primer lugar, felicidades por el post ya que plantea un debate que no está nada anticuado.

      Opino que todo depende de los valores que quiera transmitir la marca. Me explico, si buscas repercusión [olvidate del beneficio social] y si es lo contrario; habrás llegado a la esencia de la RSC, ¿no?

      La cuestión sería: ¿se puede lograr que la acción repercuta al 100% en la sociedad y tenga visibilidad?

      Y, por otro lado, tras la primera visión de sólo repercusión interna he intuído una visión negativa del marketing, ¿no?

      Saludos,

      Gorka

      • Yolanda

        Gracias, Gorka.
        No, no se trata de tener una visión negativa del marketing. Ni mucho menos. Es lo de siempre. El marketing no es en sí mismo perverso, depende de con qué fines y qué medios se empleen en función de los públicos. Tampoco se
        trata de contraponer comunicación y marketing.

        Mi pregunta es, ¿los objetivos son los mismos en ambas
        formas de actuar? ¿Estamos hablando de responsabilidad social de la empresa, de retorno de ventas o de ambas? Y si es así, ¿qué opináis?

        • Gorka Corres

          Yol:

          Los objetivos no son los mismos por el hecho de que unos buscan el reconocimiento exterior [vía premio, aunque también podría ser que mezclara lo interno de forma secundaria] y, los otros únicamente, que se quede dentro de la entidad.

          Inicialmente se plantea como RSC, pero al intentar que sea reconocida en el exterior, hay que pensar que se busca de forma indirecta obtener reconocimiento que a su vez, genere clientes/ventas potenciales, ¿no?

          En el otro caso, la RSC es más pura y el retorno que pueda haber es más difícil de medir [satisfacción de los trabajadores, compromiso social] porque la venta no es buscada como fin, ¿no?

          Interesante debate que planteas sin duda 🙂

          Saludos!

          Gorka

    • davidgomez_r

      Hola,

      Interesante planteamiento.

      Creo que una forma de RSC también es servir de elemento tractor de responsabilidad social en la propia sociedad, por lo que darle publicidad a las acciones no serían, en si mismo susceptibles de objeción alguna y animaría a otras compañías a seguir por el mismo camino.

      La cuestión sería, más bien, que si ser responsables socialmente les favorece no es tanto porque lo estan haciendo bien, sino porque los demás lo hacen mal, porque si todas desarrollaran políticas de RSC esto no sería motivo de ninguna ventaja competitiva.

      De hecho, pienso que lo interesante sería consiguir justo lo contrario, es decir no que venda más quien “presuma” de RSC, sino que venda menos quien no tenga el más mínimo interés en desarrollar una política de RSC comprometida.

      Personalmente, y de cara a conseguir esto último, yo abogaría por dar ámplia resonancia a este tipo de acciones y a sus políticas.

      Saludos
      David Gómez